viernes, 27 de marzo de 2020

MADRID CIUDAD VACIA 2


MADRID  CIUDAD VACIA (2)

Continuando con lo anterior.
Alberto de Mönaco y Carlos de Inglaterra, ya lo tienen.
Lorenzo Caprile está solo en el hotel donde vive.
Han muerto Lucia Bosé y el marqués de Griñón, medio gobierno o más estaba infectado hasta hace nada, y la reina Letizia guardando cuarentena, pero en la Zarzuela, supongo.
Mis amigos positivos y optimistas me ayudan a no decaer. Los amigos agoreros, negativos y pesimistas están todo el día diciendo lo horrible que esto es (sí lo es, no digo que no) o intentando echar la culpa a alguien de lo que pasa. ¿De quien es? Yo no lo sé y ellos tampoco, así que mejor no hacer juicios de valor. El que sepa resolver el entuerto que haga algo o que se calle.
No tengo ganas de comer y lo que como no me pasa, estoy como llena y la raya del pelo necesita tinte con urgencia.
He limpiado los estantes de la cocina por dentro y los del cuarto de baño. Estoy al día de series (tanto que estoy viendo “The crown3” por segunda vez y me planteo empezar de nuevo con “Juego de tronos”, aunque no sé, e incluso leer los 4 libros originales.
“Lo peor está por llegar”, dicen. Pero aún no ha llegado y ya tenemos bastante con lo que hay.
He sacado un ladrillo Victoriano que compré en la feria del Libro y no había leído porque el e-book es más cómodo y no pesa tanto. Ya llevo 300 páginas,
A veces alquilo una película que se me haya pasado si no encuentro otra cosa o lo demás que me interesa ya lo he visto. Si no, ahí están los seriales de la tarde.
Bendito Internet, Wasap y televisión por cable.
No estoy de acuerdo con un estado policial y no puedo evitar sentirme atacada cuando salgo y pasan coches de la policía. “proteger y servir” sí, atacar y perseguir al ciudadano no, que bastante llevamos encima. (12 días de encierro, se dice pronto)
Los héroes son los sanitarios, médicos, enfermeras, personal auxiliar y todo el que está echando el resto al pie del cañón para controlar esto, en hospitales, residencias de ancianos o donde sea en circunstancias muy duras, mientras los demás no podemos ayudar más que estando aburrido en casa, el ejército que no pega tiros.
Gracias a los transportistas, dependientes de supermercado, frutería o quiosco. 
El gobierno catalán aprovechando para dar cera, con la que tienen encima.
Felizmente mi familia está bien. A ver si pasa pronto esto y volvemos a la vida normal, aunque me temo que muy normal no vaya a ser.

MADRID CIUDAD VACIA (1)



Hace mucho tiempo que no entro en este blog de historias ficticias de Madrid, pero esta, aunque lo parezca, no es ficticia,  ni de ciencia ficción. Es real.
El día 12 de aislamiento, cada uno metido en nuestra casa, unos con mejor suerte que otros. Lo digo porque habrá quien tenga jardín, terraza amplia o simplemente un jardincillo. Los que tenemos piso menos, y los que tienen apartamentos de 30 metros cuadrados en los que moverse, ya me dirás, o coges la bolsa y te vas a dar un garbeillo al DIA, Carrefur o Mercadona, si tienes suerte de que te pillen cerca y tardas más de la cuenta o ya me dirás.
Las calles están vacías, no hay bicicletas de “Bicimad” ni (que bien) patinetes, bicos y demás tirados por las esquinas o paradas del autobús. Tampoco terrazas llenas de bebedores de cerveza y picoteo o parados en la puerta del bar, con lo cual se anda por la calle de p.m. Tampoco hay “coperos” dando murga debajo de tu ventana a las tantas. Ojalá estos no vuelvan, pero me temo que sí que volverán a no dejarte dormir. La señora del primero de mi casa está dando palmas de contento de que la dejen en paz. Hacía años que no se dormía así de bien en este barrio, coto ahora de restaurantes y baretos.
Donde sí hay gente es haciendo cola esperando entrar en el “Mi Alcampo” o el “Ahorra más” pero yo, en el “DIA & go” he encontrado de todo e incluso, buenas ofertas. En el Carrefur también entras sin problema y están bien surtidos. El Corte Inglés es el que mejor surtido está y casi sin col en las cajas, Eso sí, los empleados están loco organizando pedidos con carros llenos hasta arriba. Al Mercadona he ido una vez (me queda algo más lejos) y estaba casi saqueado, sobre todo la sección de vinos, pasada ya la fiebre del papel higiénico, botes de lentejas, pasta y tomate frito. (1)
A las 8 de la tarde, religiosamente los mismos de siempre salen a aplaudir. Saco la basura y en la calle de atrás hay gente jugando al bingo desde las ventanas.
A las 9 de la mañana salen viejos reviejos con problema de movilidad algunos, cargados de bolsas o carritos.
Las farmacias están más vacías que al principio. La quiosquera bastante bien surtida de periódicos e incluso el “HOLA” con el marqués griñón en la portada.
Doy una vuelta, el herbolario está abierto, el café La Mexicana también, pero los frutos secos del “Rincón” ahora han cerrado y en el Banco está solo el cajero bien pertrechado.

1.      Para llegar aquí ha pasado ya la histeria colectiva del papel higiénico, el papel de cocina e incluso las servilletas de usar y tirar. He llegado a ver gente con el carro lleno e incluso un paquetón adicional en la mano. ¿Tiene algún uso extra que desconozco?
Continúa en el (2)      

lunes, 24 de diciembre de 2018

Tiendas que ya no están




Cuando voy al centro no puedo por menos que recordar cómo eran muchas de las tiendas por las que paso, y no hace tanto tiempo. Tiendas que habían sido de toda la vida han desaparecido por completo y ahora hay… otra cosa que antes no había como tiendas de recuerdos, de chinos o donde tomar algo rápido. Algunas (pocas) se conservan y espero que por muchos años.
La que más echo de menos es Galerías Preciados, ahora la Fnac, en Callao, que fue la primera cafetería en una planta alta a la me llevaba mi abuela. Luego cogió el edificio del hotel Florida también en Callao y que ahora es el Corte Inglés. Lo mismo vale para el edificio de Goya, creo recordar un antiguo colegio.
De mi antiguo barrio recuerdo la librería Aguilar en la esquina de Serrano y Jorge Juan, que luego fue Crisol, las Mantequerías Lyonesas, en Serrano con Goya, Hesperia, pastelería en la calle Goya o las Hermanos Rodriguez, en la esquina de Velázquez junto a mi colegio y que aún nos hace salivar recordar su olor a bollo cuando me reúno con antiguas compañeras.
El mercado de La Paz, era un mercado de lo más vulgar, de los de compra diaria, y no gourmet, debajo de mi casa estaban las muñecas mariquita Pérez y un poco más allá, en la esquina de Villanueva, las perfumería Alvarez Gómez.
Como no, recuerdo las cafeterías California, sobre todo la que quedaba entre Claudio Coello y Lagasca, las Ilsa-Frigo, especialmente la de Marqués de Valdeiglesias, ambas favoritas de mi abuela, donde me llevaba a merendar tortitas y batidos, nada que ver con “Dólar, cafetería americana” con abundancia de guiris es su terraza en el cruce de Alcalá y Gran Vía.
De mi barrio no puedo olvidarme de los almacenes que Celso Garcia puso en Serrano esquina con Ayala y que acabo convertida en mi favorita: un Marks and Spencer que me tuvo al borde de la ruina unos cuantos años y ha acabado siento un Corte Inglés de moda masculina en el que nunca hay nadie, por mucho qye pusieran un Diverxo en la última planta..
Más modernas fueron las “Coronel Tapioca” de las que ya no quedan restos, pero fueron durante años referente para viajero en grupo organizado que presumían de intrépidos.
Vuelvo al centro… a los caramelos de La Pajarita (Puerta del Sol, 6) ahora en la calle Villanueva, que ya no tiene nada que ver con aquella, las lanas del Gato Negro, el señor gordo en camiseta y pantalones  interiores de algodón blanco de La Camerana, o una tienda que tenía telas para hábitos (sí, entonces había gente que vestía “hábito”, como los de las estatuas religiosas y creo recordar estaban en la calle Postas o La Sal, donde solo queda la Antigua Relojería, o las feas ortopedias de la calle Carretas, que daban yuyu…
Ni mi antiguo bario ni el centro, son ya lo que eran.  

lunes, 15 de febrero de 2016

TIENDAS "BARATIMONAS"

Ultimamente han surgido como setas esas tiendas de puñetitas capricho a buen precio queno stienen locas, la mar de cuquis, pity o como se diga vulgarmente.
Hay de todo, aunque algunas están especializadas en una cosa y otras en otra, así no se quitan la clientela, sales de una y te metes en la otra. Puedes encontrar material para trabajos manuales, para la casa, cocina, decoración, cosas de comer, "accesorios" (pendientes, fulares, gafas...) cositas para los niños, a los que siempre se les antoja algo, para coser...
Suelen cambiar el estilismo de los productos cada cierto tiempo (unos 15 días) así que lo que tienen hoy, a lo mejor después ya no lo tienen, o hay que esperar meses hasta volver a encontrarlo.
El personal, por lo general, suele ser joven y te atiende bien.
(Estoy esperando que vuelvan a tener unas tijeras estupendas que compré por un euro y nada... no hay manera)
TIGER, es danesa y quizás la mas completa, así como la primera que se instaló. Tiene ya un montón de tiendas. papelería, trabajos manuales, cocina, baño, un poco de todo. En temporada, disfraces para niños,  tocados y sombreros por menos de 5 euros.
ZACCA, no sé de donde es, pero tiene muchas cosas estilo japonés, cuencos, cuadernitos, cosas para mascotas, etc.
HEMMA, holandesa, que también está extendiendo su franquicia, Lo mejor, las cosas para la casa, galletas, chocolates, y cosas así de picar. (Bizcochos un euro, patatas fritas 0,50) De papelería tiene bastante también, bolis y cuadernos cuquis al lado de sobres y carpetas normalitas.
HALE HOOP, la que suele tener una vaca en la puerta, Un poco mas tirada que las otras, pero mas "pop", suele estar llena de turistas comprando regalitos para llevar, porque están en el centro.
MUY MUCHO, con pretensiones de decoración tipo provenzal y campestre pijo. Mucho blanco y mucha madera pintada. precios no están mal, pero tampoco tirados.
Y todo ¿por qué? Pues yo creo que para hacerle la competencia a IKEA, que para mí es la reina de las puñetitas de todo tipo, tamaño y condición, pero suele estar en el quinto pimiento.